Para comprender por qué aun no logramos el CCT

Estimados compañeros:

Felizmente queremos trasmitirles que recibimos la presentación formal de un anteproyecto de Convenio Colectivo de Trabajo para la actividad de pesca fresquera, adaptado y realizado por los compañeros Francisco Cabañas, Carlos Billa, Emilio Vandemberguer, Jorge Ojeda y Cristian Taboada, quienes fueron designados en la Asamblea General Extraordinaria de fecha 10 de agosto 2010 para tal objetivo.

Destacamos que del anteproyecto, se desprende de manera clara que los compañeros han entendido definitivamente que no se puede seguir siendo cómplice necesario para el desarrollo de una actividad que se muestra ampliamente marginal de toda norma jurídica, administrativa y conservacionista o protectora de los recursos naturales. Desde hace siete años que hemos estado al frente de distintas manifestaciones públicas y privadas, sosteniendo las reglas que se debían modificar para pensar en una actividad extractiva y productiva por mucho tiempo, tal como lo reza la Constitución Nacional. Por ello informamos de la existencia de salarios irregulares a raíz de la falta de una convención colectiva de trabajo que regule esta cuestión y que paralelamente se aplique en función de la protección del recurso pesquero, sin limitarse a la protección del recurso humano a través de la defensa del salario, de manera tal que una organización sindical como lo es la Asociación Argentina de Capitanes Pilotos y Patrones de Pesca, no se limite a cuestiones salariales y que por el contrario se involucre con las políticas de desarrollo del país que soñamos grande y productivo, para el presente y por el futuro.

Para comprender este consenso, entre trabajadores y dirigentes, debemos sin dudas recordar la historia de la actividad y de la formación de capitanes de pesca.



Historia

La parte de la historia que nos ocupa de la actividad pesquera, comienza a desarrollarse con fuerte intensidad a partir de los años 70 con la llegada de los primeros buques de acero, tiempos en los que comenzaron a incursionar trabajadores argentinos desde distintas provincias y de ciudades cercanas al puerto marplatense, sumándose a los descendientes de los pioneros pescadores italianos, belgas y de algunas otras nacionalidades de tal manera que fueron formando la comunidad pesquera, la que aun está en pleno desarrollo industrial. Los afiliados que desde el año 1983 se encuentran contenidos en la AACPyPP, encontraron la posibilidad de capacitarse más aun, en la renovada Escuela Nacional de Pesca Cte. Luis Piedra Buena. Si bien en sus comienzos la capacitación era básica, hoy es un establecimiento único y ejemplar en Sudamérica. Recordemos que entre los años 70 y 90, la actividad sufrió cambios profundos y no todos buenos, comenzaron a aparecer actores ajenos a la actividad, incrementándose el tamaño de los buques y de la flota en general. Entre estos actores también figuran las autoridades de pesca y quienes en conjunto actuaron con plena indiferencia hacia los pescadores y en particular a los capitanes de pesca.

Para el desarrollo de la industria los cambios fueron sustanciales y en los puentes de los buques, la competencia comenzó una carrera sin fin, debido al crecimiento de los mercados y las exigencias empresarias.

Llegaron los 1º oficiales o segundos patrones y allí comenzó otra historia. Resistidos por los empresarios y también por los propios capitanes, pero finalmente se insertó la función del Primer Oficial de Puente o Segundo Patrón. Con este nuevo escenario resurgieron las demandas salariales y también la rediscusión de los acuerdos privados que mantenían capitanes y empresarios. Paralelamente al ex marinero que obtiene el título de Piloto de Pesca para cumplir funciones de oficial no le fue y no le es fácil adaptarse a las nuevas reglas de convivencia, laborales y sociales, siendo tal vez ésta una de las materias de capacitación pendiente que posee la Escuela de Pesca. Esta cuestión no es menor sino que por el contrario, es el punto de partida del abandono del debate y consiguiente lucha por el blanqueo salarial y por ende la postergación del reconocimiento por parte del sector empresario de un CCT que dignifique la actividad. Esto se explica porque en líneas generales la función del segundo patrón, se da como transitoria, ubicando a los oficiales como quienes más reclaman por ser quienes menos reconocimiento económico tienen, pero estos, ante la primera oportunidad de poder ser capitán de un buque como ascenso laboral, se someten a las condiciones empresarias y la acción pasa de reclamo formal al acuerdo personal.

Repasando los últimos ocho años

Por el CCT


Lo que tratamos de desarrollar en esta carta, tendrá que ver permanentemente con el blanqueo solicitado por los compañeros antes mencionados mediante la presentación de su Anteproyecto de CCT. Debemos considerar entonces que desde finales de noviembre de 2003, momentos en los que logramos el CCT con la empresa Grinfin con nuestro esfuerzo y gracias a la valerosa apertura convencional que debemos sin dudas agradecer a la Conducción Nacional de la Confederación General del Trabajo, imitamos el existente con la empresa Alpesca SA, y con ello venimos dando claros mensajes al sector empresario del motivo por el cual aceptamos el desafío de conducir los destinos del sindicato de Capitanes de Pesca, indiscutiblemente el compañero trabajador reclama dignidad y preservación del recurso.

En busca de la dignidad, podemos remarcar la larga lista de presentaciones y reuniones mantenidas con el sector empresario para obtener un acuerdo convencional, los tres paros que realizaramos en el puerto marplatense (01/2003 – 09/2010 y 10/2010) para que se oigan nuestros reclamos. Estas acciones se llevaron también a cabo en el sector congelador patagónico con resultados absolutamente distintos, contando con el acompañamiento de los afiliados, quienes respondieron firmemente a la estrategia desarrollada para lograr incrementar salarios e ir incorporando derechos laborales que no se reconocían. También, en el crítico pero justo paro realizado por el Sindicato Obrero Marítimo Unido en el año 2005 y en el cual sin ser los reclamantes directos, fijamos claramente nuestra posición con respecto a las actas existentes, reclamando una vez más un CCT ante las máximas autoridades de la cartera laboral y de pesca. Finalmente debo mencionar que hemos presentado ante la cámara de armadores varios anteproyectos de CCT sin obtener resultado positivo alguno.

Tampoco escatimamos esfuerzos en la difusión pública, por esos desde hace varios años venimos empapelando los puertos con el afiche “Sin la tablita no hay más excusas, la pesca en blanco” y presentándonos en distintos medios de difusión radiales, televisivos, impresos y de red con el mismo mensaje. Sin dudas que también fue recibido por las autoridades correspondientes municipales, provinciales y nacionales, quedando constancia de todo ello en nuestra propia web www.capitanesdepesca.org.ar

Por el recurso

Con respecto a la preservación del recurso, los resultados para una actividad pensada para el presente y el futuro continúan siendo insuficientes, porque solo se busca cumplir con requerimientos o sugerencias de organismos internacionales tales como la FAO. A su vez se dan respuestas políticas, mientras se realizan acuerdos económicos legales y otros no tanto, entre unos y otros. Debo resaltar que tanto la FAO en su código de pesca responsable como la República Argentina en todas sus leyes y normas que regulan la pesca, con total hipocresía han omitido prohibir el llamado descarte o desperdicio. Todos saben que en los mares ninguna especie anda sola, sino acompañada de otras que pueden ser menos comerciales, pero casi todas tienen tantas o más proteínas que las especies objetivo. Sin embargo ni la Argentina ni la FAO han promovido o dictado normas que obliguen a que todo pescado llevado a bordo de un buque deba ser traído a puerto para ser procesado y alimentar a los que tienen hambre. Tirar por la borda o matar peces a media agua como hace el DEJUPA por ejemplo, debería ser condenado como un delito de lesa humanidad. La actividad pesquera en la Argentina fue y sigue siendo moneda de cambio, y sin dudas el hecho que el 90% de las capturas se exporten, genera a los distintos gobiernos el facilitar el intercambiar ciertos acuerdos pesqueros en busca de otras conveniencias.

La llegada de los buques de acero, el desembarco de las empresas rusas y después el de la Comunidad Europea y desde luego la lenta evolución que tuvieron los pescadores locales para entender el negocio de la pesca y que recurrieron a operadores que jamás pescaron, pero si hicieron los lobby necesarios para que se hicieran grandes negocios en base a un vertiginoso crecimiento de la flota de buques, generó un descontrolado esfuerzo pesquero. Supo haber más pesca que barcos, hoy hay más barcos que pesca. Todas las medidas de control que se mencionan, son el claro ejemplo de cómo se fue actuando en desmedro de la figura del capitán de pesca, como máxima autoridad a bordo y representante de la ley. Aun así, el caladero no se recupera y se siguen buscando alternativas para la preservación.

La privatización por 15 años que significa la aplicación de las CITC cuotas individuales transferibles de captura, sin dudas solo logró poner un manto de silencio a la investigación sobre los "permisos de pesca", ya que la previsibilidad empresaria no se estaría reflejando de acuerdo a los reclamos que el sector sigue haciéndole al Estado Nacional y Provincial y mientras tanto, los trabajadores siguen sin Convenios Colectivos de Trabajo.

Por todo esto y en este sentido, advertimos que la CITC NO DEVOLVERIA LA SALUD AL RECURSO, sosteniendo públicamente que la denominación "descarte" en realidad es desperdicio de alimento que argentinos y muchos en el mundo necesitan. También hicimos público que el Estado debe dejar de subsidiar a las empresas, por aquello de “las vacas gordas y flacas” que remarcara a los empresarios nuestra Sra. Presidenta Dra. Cristina Fernández de Kirchcner. Los trabajadores estamos preparados para asumir la exploración, extracción, producción, comercialización y fundamentalmente la preservación del recurso pesquero. Todos los subsidios reclamados podrían ser recibidos por los trabajadores. No parece tan difícil ser empresario con los subsidios del pueblo y con los beneficios de la evasión fiscal.

Volviendo al principio

La decisión de conducir un sindicato, sin dudas tiene que ver con una clara vocación por hacerlo, dejando de lado cuestiones personales propias de la familia o de uno mismo y en nuestro gremio en particular prima la diferencia salarial, ya que nadie puede pretender percibir lo mismo dirigiendo que realizando la navegación. Teniendo estas cuestiones claras, hemos puesto manos a la obra y en el camino nos encontramos que el obstáculo mayor no lo presentaba el sector empresario, sino un sector de los propios capitanes, quienes con su idiosincrasia particular y las presiones de la vida diaria enmarcadas en el fracaso de ilusiones y ambiciones propias, se transformaron sin reflexionar, en los primarios y máximos responsables, incluso en los delitos que se cometen, del accionar artero de algunos empresarios, quienes no conformes con evadir sus obligaciones tributarias, previsionales y laborales, llevan su fraude y mala fe a límites inimaginables para un trabajador, logrando así evitar permanentemente cualquier avance estratégico que se hiciera desde la conducción, para terminar con el negreo salarial y rematando con la disconformidad con todo lo realizado por la conducción a la fecha y por eso, “fe en lo que se ve y no en proyectos” es lo que pedimos. También se puede imaginar claro está, que por su comportamiento algunos que se dicen compañeros intentaron convertir al sindicato de Capitanes y su obra social en una herramienta protectora de la evasión y violaciones al Régimen Federal de Pesca, poniendo a nuestra institución al servicio de los intereses de los empresarios, recibiendo la financiación de las empresa con un mejor salario que la media y gozando de estabilidad laboral. El fin es uno solo, atacar a quienes cumplimos con el compromiso asumido, pero esas actitudes no construyen ni son necesarias. Al dirigente se lo cambia con renovación de ideas y con el voto democrático, al empresario irracional no, él no necesita democracia solo capital para someter ante la necesidad del trabajo.

Conocemos claramente lo que ocurre en nuestra actividad y hace tiempo hemos aprendido que nada cambiará de la noche a la mañana. No cambiará porque se presenten notas a las autoridades políticas, ni realizando exposiciones periodísticas y mucho menos presentando sugerentes Convenios Colectivos de Trabajo, pero claro está que todo es necesario hacerlo, aun sabiendo del silencio de la respuesta. Por eso entendimos que a todos estos componentes había que sumarle empapelados callejeros tales como: “la pesca en blanco” y “mercado concentrador” “modificación de la Ley federal de Pesca en su Art. 8” proyecto que el Diputado Nacional Dr. Héctor Recalde impulsa a pedido de todos los gremios marítimos y para que definitivamente se comprendiera que la Asociación de Capitanes, no se conformará con pelear salarios negreados, sino que pretende ser parte de las políticas de pesca.

La necesidad de blanquear los salarios particularmente en la provincia de Buenos Aires implica también, igualarse con los compañeros que trabajan en la Patagonia y quienes sostienen las crisis que suele atravesar fundamentalmente la obra social. Hoy vemos las necesidades sociales que padecen nuestros jubilados y el déficit inevitable al contenerlos en la obra social, porque a pesar de que fueron parte del problema, no debemos permitir que quien trabajó por su obra social hoy se tenga que atender a través del PAMI, ya que la responsabilidad de ellos fue menor a la de quienes los dirigían.

Son estos argumentos, los que nos fueron llevando a desarrollar estratégicamente nuestra idea y hoy celebramos haberlo hecho, ya que proclamar firmemente la recuperación del Mercado Concentrador de Pesca fue un acto certero y si bien hubo irresponsables que desacreditaban cada acción, tal vez por no comprenderlas, hoy vemos con entusiasmo que el objetivo es el mismo y por ello consideramos que el oportuno anteproyecto de Convenio Colectivo de Trabajo que se nos presentara, da por tierra cualquier diferencia política e ideológica y demuestra que llego el momento de mirar solo para adelante. Pensando en una Asociación futura de norte a sur con trabajadores básicamente igualados, con una obra social de excelencia y con jubilados contenidos.

Estos objetivos solo se lograrán con el aporte real de lo producido y es el concepto producción el único punto que nos diferencia del anteproyecto de los compañeros arriba mencionados, no creemos que utilizar elevados conceptos tal como el salario básico para blanquear la actividad sea lo conveniente, entendemos que no debemos perder la relación con la producción, para lo cual debiéramos lograr el reconocimiento definitivo del valor de la tonelada por cada especie desembarcada en el muelle y sobre ese valor, aplicar los porcentajes de participación convenientes, de tal manera que el empresario no practique el engaño de cargar todo los costos a la unidad “buque” obteniendo la real ganancia del procesamiento y exportación de la captura.

Para la lucha, tengamos presente que los capitanes no contamos con la cultura de la manifestación, ni de las marchas callejeras, tampoco contamos con el número de trabajadores necesario para ello, debiendo entonces recurrir a la inteligencia y no la torpeza, trabajando como Organización Sindical única y necesaria, sin auto-convocados ni movimientos transitorios que solo debilitan las luchas fortaleciendo a la patronal. Entonces, mientras vamos poniendo en conocimiento a todos los compañeros del Ante-proyecto de CCT que se nos presentara y a los efectos de determinar el momento oportuno y el mecanismo adecuado que nos otorgue su aplicación, nosotros como máximos responsables de la conducción de Capitanes de Pesca, insistiremos con la construcción del mercado concentrador y la modificación de la ley federal de pesca en su Art. 8.

Finalmente, resaltamos que habiendo intentado de distintas maneras que el sector empresario advirtiera que la organización no puede seguir sosteniendo el sistema de desfinanciamiento al cual la empujan permanentemente, y que como dirigentes responsables no nos permitiremos cargar con el peso del fracaso por lo requerido y que para tratar de evitarlo e intentar lograr el éxito de lo que venimos pregonando, el Consejo Directivo de la Obra Social y la Comisión Directiva del sindicato ha dispuesto crear dentro del ámbito de nuestras organizaciones un "EQUIPO ESPECIAL DE AUDITORES PARA LA INVESTIGACION DE FRAUDES EN APORTES, CONTRIBUCIONES Y CUOTAS SOCIALES”. Mediante este equipo de trabajo especial, se patrocinará la aplicación de los derechos y facultades que nos confieren el Régimen Federal de Pesca, sus leyes y decretos reglamentarios, así como la Ley de Navegación, y normas tributarias y previsionales, procediendo a: detectar e investigar los fraudes y evasiones de determinadas empresas que realizan insólitos "pagos parciales" de aportes y contribuciones y cuotas sindicales, que han llegado a límites insospechados y burdos, que pretenden disfrazar con falsos partes de pesca en los que se involucra a inspectores, capitanes afiliados o no a nuestro gremio, que modifican la cantidad de la pesca, las especies que se capturan, perjudicando así a este gremio y a otros, y haciendo cómplices por acción u omisión a las autoridades policiales y reguladoras de la pesca, que no pueden o no quieren terminar con lo que ya es un escándalo. Se notificará al respecto, al MTEYSS, y a la Prefectura Naval Argentina, como policía de la navegación, y a la AFIP y ANSES, la violación de toda cuestión de seguridad y navegabilidad de los buques en cuestión, y las violaciones tributarias y previsionales incurridas en las mareas del último año, tanto en declaraciones juradas falsas como en especies capturadas. Se procederá a denunciar ante la Justicia Federal por delitos tributarios, previsionales e impositivos a todos los empresarios en mora, tantos por las declaraciones falsas y aportes y contribuciones retenidas, quienes a su vez se jactan de no cumplir con sus mínimas obligaciones y reconoceremos a aquellos empresarios pesqueros, de las distintas Cámaras, que al menos dan cumplimiento a las 'bases mínimas' consensuadas en distintas actas acuerdo.

Tenemos firme decisión, sabiendo que posiblemente el equipo de trabajo pondrá en juego algo más que la propia vida, sin dudas se expondrá el éxito o el fracaso de un proyecto que comenzó en el año 2000. Un proyecto que busca recuperar la dignidad de todos los pescadores incluyendo marineros y conductores, dado que sus gremios también nos juzgan, pero fundamentalmente de los capitanes de pesca, para que ya no tengan que soportar la frase “déjame el barco”. Dignidad que evite que tengan que mirar hacia otro lado para poder obtener o mantener un puesto de trabajo, al antojo del armador que echa a un colega o compañero sin motivo o causa justa. Dignidad para no aceptar que los echen con el hipócrita argumento que de repente la merluza es “chica” o que se tardaron dos días más que el resto de la flota. Dignidad que no se pierda al momento de jubilarse. Dignidad para que nunca más se pueda decir públicamente que los "capitanes somos los principales responsables de la depredación del recurso y la corrupción en la pesca". Ya aprendimos aquello de “dentro de la Ley todo, fuera de la Ley nada”.

No somos ni jueces ni fiscales de los actores de la pesca en el pasado, tal vez solo los juzgue la historia. Nosotros, solo estamos decididos a rescatar de la “obediencia debida” a los sectores más débiles, que son nuestros trabajadores de la pesca, y solamente nos debe importar el pasado para entender el futuro y porqué razones debemos decir en la pesca basta a la corrupción, basta a la evasión, basta a la depredación. Tocamos fondo en las inconductas, ha llegado el momento en el bicentenario de decir también en nuestro ámbito “NUNCA MAS”.


29 de marzo de 2011
Comisión Directiva 2010-2014









 

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